Fue nombrado alcalde de la Hermandad de Areco y Cañada de la Cruz en 1773, bajo la jurisdicción de la Gobernación de Buenos Aires. Se desempeñó como cabildante en 1814 en la Villa de Luján. En 1815 fue elegido elector por los distritos de Areco, Pergamino, Salto y Arrecifes para designar a los diputados del Congreso de Tucumán. En 1816 fue elegido alcalde ordinario del Cabildo de la Villa de Luján. Posteriormente, ejerció el cargo de juez de paz de San Antonio de Areco. Fue propietario de un café en el poblado, establecimiento que funcionó como un relevante centro de sociabilidad regional, En 1840, en el marco de una crisis del rosismo, fue acusado de pertenecer al partido unitario, lo que derivó en su detención y el cese de su actividad pública.
Fue nombrado alcalde de la Hermandad en 1773.
Se desempeñó como cabildante del cabildo de la Villa de Nuestra Señora de Luján en el año 1768, 1769 y 1774, periodo en el cual ocupó el cargo de alcalde ordinario.
Se desempeñó como alguacil mayor del Cabildo de la Villa de Luján en los años 1774, 1776, 1777 y 1788. En 1780 integró también el cuerpo capitular.
Vecino de la Villa de Luján en el año 1774.
Mayordomo del Cabildo de la Villa de Luján en los años 1775 y 1776.
Vecino de la Villa de Luján.
Sucedió en el trono español a su hermano Fernando VI, iniciando su reinado en 1759. Previamente, se había desempeñado como monarca en Nápoles y Sicilia. Su gestión se caracterizó por la implementación de las reformas borbónicas, orientadas a la modernización administrativa y el control territorial de los dominios americanos. En materia educativa, impulsó la instrucción pública ordenando la creación de una escuela de primeras letras en cada municipio. Bajo su autoridad se produjo la expulsión de la Compañía de Jesús de todos los territorios de la monarquía en 1767. En el ámbito rioplatense, fue el responsable de la creación del Virreinato del Río de la Plata mediante la Real Cédula del 1 de agosto de 1776, designando a Pedro de Cevallos como su primer virrey. Asimismo, promovió la institucionalización sanitaria con la aprobación de la creación del protomedicato en Buenos Aires.
Fue hijo de uno de los descendientes de Pedro Lobo Sarmiento y Melchora Díaz de Betancur, iniciadores del linaje en la región. Formó parte de la élite de medianos propietarios de la Villa de Luján, bajo la jurisdicción de la Intendencia de Buenos Aires (Virreinato del Río de la Plata). Desarrolló una extensa trayectoria en la función pública como cabildante en el cabildo de la citada villa, donde integró el cuerpo capitular durante los años 1787, 1793, 1796, 1799, 1802, 1803, 1807 y 1817. En el ejercicio de sus funciones en dicho cabildo, se desempeñó específicamente como regidor en 1793, regidor decano en 1787 y 1802; y ocupó la alcaldía ordinaria del referido ayuntamiento en 1807 y 1817. Contrajo matrimonio con María Ignacia Palomeque, con quien procreó siete hijos: Rafael, Gerónimo, José Santiago, Idelfonso, Magdalena, Clara y María.
Fue designado para ejercer el cargo de alcalde de la Santa Hermandad de Areco y Cañada de la Cruz en los años 1775 y 1778 por el Cabildo de la Villa de Nuestra Señora de Luján (Intendencia de Buenos Aires, Virreinato del Río de la Plata).